Independientemente de la existencia o no de patologías, trabajamos para romper el circuito desconocimiento-temor inicial, mediante juegos y/u observación de los participantes previamente incorporados. Este proceso, sin plazos, desemboca en la incorporación del pequeño a un grupo dentro del cual podrá socializarse adecuadamente.
Utilizamos juguetes acuáticos, pelotas, flotadores, etc., los cuales en las manos expertas de los voluntarios configuran un imán irresistible para los niños. Para los casos de chicos portadores de alguna discapacidad , el concepto es el mismo, con la diferencia de la adaptación de los juegos a las posibilidades del participante. |